domingo, 8 de diciembre de 2013

Sobre el control del esfínter


Entrenamiento del control del esfínter y el origen de la violencia





Hoy, viene alguien y te dice que comenzarás a usar pañales. Tienes 30 años. Eso significa que de a poco o de manera brusca, alguien te entrenará para que tus cacas y pipís caigan en un pañal amarrado a tu cuerpo y camines por la vida con caca. Si estás preparado, lo harás rápido y recibirás una estrellita o un regalito. Pero cada vez que te quejes porque no estás acostumbrado recibirás la molestia de quien te quiere y “entrena”.

Raro.

Los pañales, así como el chupete, son algunas de las cosas que los seres humanos recién nacidos reciben de parte de sus padres, sin que lo soliciten. Los pañales nos han ahorrado tiempo y nos han hecho la vida más fácil. Sin duda, no es así para nuestro planeta y no estoy segura de que los lactantes sientan lo mismo. Dudo que les sea cómodo andar con caca y mojados, muchas veces con la piel irritada. Existen montones de sociedades donde los bebés no usan pañales y, al andar pegados al cuerpo de la madre, ella, bien sintonizada por la cercanía, logra detectar las necesidades de eliminación del cuerpo de su hijo y con sus brazos lo aleja para que pueda hacer pipí o caca. Claro, esto es imposible en nuestra sociedad apurada, sin tiempo, todos trabajando. Los niños con pañales. Ok.

Le ponemos los pañales y, de repente, le sacamos los pañales. Nosotros, los adultos, mandamos según nuestras necesidades o deseos. Ponemos, sacamos. Como si el ser humano que recién llega a la vida fuera una “cosa” a la que le imponemos nuestras necesidades. Arbitrariamente, sin preguntarle al hijo ni darnos un tiempo para investigar sobre el desarrollo del cerebro infantil, y obedeciendo mandatos antiguos o mandatos de instituciones, decidimos quitar los pañales…

“Porque cumplió dos años”.

“Porque llegó el verano”.

“Porque va a nacer su hermanito”.

“Porque mi amiga ya le sacó a su hijo y el mío es igual y más inteligente”.

“Porque sí”.

“Porque para ser aceptada en el jardín infantil y poder ir a trabajar, debo sacárselos”.

Las razones, por lo general, vienen desde fuera, desde otros.

Y el protagonista de la historia, nuestro hijo ¿qué dice?

Le dan lo mismo todas esas razones, simplemente porque él no ha decidido nada.

La mayoría de los niños está preparada cerca de los 3 años para controlar esfínter.

A mis hijos nunca les hablé de sacarles los pañales. Simplemente los observé y respetamos su proceso madurativo. Mi tercer hijo -del que tengo más frescos los recuerdos-, un día a eso de los dos años y ocho meses, se despertó y solo se sacó el pañal. “No máz pañal”. Listo, nunca más hubo pañal. Así de simple. Sin llantos, sin estrés por parte de nadie.

Cada niño tiene su ritmo de desarrollo, unos antes y otros después, lo que no es indicador de inteligencia. Muchos controlan esfínter y luego, frente a alguna situación que provoca cierta tensión, vuelven a mojarse. ¿Qué hacer? Ofrecer el pañal otra vez. Otros simplemente se asustan al ver lo que les sale por su cuerpo: nunca lo habían visto. Otros se sienten más contenidos y seguros con el pañal. Hay niños que simplemente no quieren que la nana o la tía del jardín (personas extrañas) les limpien su cuerpo. Cada niño es un mundo. Por lo tanto, si no está listo, no está listo.

Lo que me preocupa es que los adultos no logramos ver el impacto que tiene el forzar a un niño a controlar esfínter cuando no está preparado. Si logran ver la frase anterior, pueden cambiar ciertas palabras y resulta que nos encontramos con un acto abusivo. Hasta los 5 años, no se considera como enuresis hacerse pipí o encopresis hacerse caca. Por lo tanto, no hay problema si un niño usa pañales hasta esa edad. Puede gritar si quiere, pero esto no lo digo yo, lo dice la Academia Americana de Psiquiatría.

¿Cuál es el problema, entonces?

Muchos. Entre ellos, que los establecimientos “educacionales” para niños mayores de dos años NO aceptan a niños con pañales. Es decir, se discrimina a niños por algo que es absurdo.

TÚ USAS PAÑALES, ENTONCES NO ERES BIENVENIDO.

¿Por qué?

Porque una educadora de párvulos en compañía de una técnico para 35 preescolares es un imposible. La mamífera humana no está capacitada para hacerse cargo de tantos niños a la vez. ¿Cómo va a mudar a 35 preescolares? Esta situación es un abuso laboral y una negligencia en el cuidado de los niños. Pero como estamos acostumbrados no nos conmueve, no tenemos otra opción, es lo que hay, así es la vida… seguimos con las anteojeras puestas aunque el corazón se nos retuerza de dolor.

Entrenar a un niño para que controle lo que aún su cuerpo no puede controlar es un abuso. Es violento. Es una de esas violencias a las que estamos acostumbrados y que las vivimos como obvias. Implica no empalizar con el mundo interno de nuestro hijo, no respetar su desarrollo neurológico y pasar por encima de sus límites corporales. Luego, no comprendemos por qué andamos todos tan violentos.

Todo niño sano deja el chupete, los pañales, la cama de los padres, los brazos y el pecho cuando está listo para hacerlo. La mayoría cerca de los 4 o 5 años.

¿Recuerdan que antes se iba al colegio a los 7 años?

En los tiempos que vivimos respetamos las necesidades del mercado y pasamos por encima de las necesidades de nuestros niños. Para eso, están los libros de los genios vendedores de “técnicas” de entrenamiento que, en el fondo, lo que hacen es hacer entender a los niños que “deben” controlar sus deseos y necesidades para poder sobrevivir. El ser humano inteligente y adaptado obedece y comienzan las primeras sumisiones. Obvio, ¿no? Se instala el miedo y listo, ovejas sumisas, pero que guardan sus rabias y frustraciones. Mientras nuestros hijos se adaptan a sistemas sociales y económicos que no consideran los ritmos madurativos de los niños, nosotros, los padres, deseamos que nuestros hijos sean libres, sanos, seguros de sí mismos, inteligentes, amorosos y empáticos.

¿Se puede así?




Leslie Power

Psicóloga Clínica

Preocupada por las violencias invisibles a las que nuestros niños y nosotros los adultos somos sometidos a diario.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Toallitas Femeninas


Las más grandes, toallitas que son ideales para el puerperio, o para la noche, o los días más intensos.
Son finitas ya que tienen solo 1 capa de bambú y 1 de pul (para que no pase nada a la ropa interior) pero vienen con 2 absorbentes gruesitos (de 4 capas de tela cada uno) para poner detrás en el bolsillo, y luego ajustar a la bombacha con alitas y broche presión.
Son largas, para cubrir bien la bombacha, y anchitas.

Luego hay un tamaño no tan largo, y más angosto, también en bambú y pul, con bolsillo atrás y 1 sólo absorbente extra de algodón, para usar al final del puerperio, cuando las perdidas disminuyen, o en una menstruación normal, no tan abundante.
(Luego saco fotitos y subo también de esas, igual supongo con la descripción se las imaginan)

Y después hay 2 tipos de Protectores diarios:

Unos para vedetina común. redondeada delante y detrás, más cortita y angosta que una toallita, y sin bolsillo detrás. Vienen con una capa de bambú en contacto con la piel, una capa de algodón que da a la prenda, y una capa de franela de algodón dentro para mayor absorción, también alas y broche.
Y unas muy parecidas, a las anteriores pero tipo tanga, o sea debajo se afina bastante el corte.
Próximamente habrá una versión de protectores diarios sin alas, para las que prefieran.

Braguitas / Bombachitas o Calzoncillos de Aprendizaje







Todos los cobertores de PUL son distintos y únicos


En este nuevo post quisiera contarles cómo confecciono los cobertores de PUL.

Primero elijo las mejores calidades de esta tela, ya que existen distintas y algunas con el tiempo se gastan, y en algunos sectores puede salirse el laminado, esas directamente no las uso.

Entonces dentro del pul de la mejor calidad, elijo colores estampados que me gusten a mi, que no sean muy simples ni demasiado exóticos. Mas bien divertidos, como para bebes de hoy. No me gustan las estampas de calaveras por ejemplo que ahora están tan de moda! Prefiero unos lindos monitos, o tortuguitas, para un bebe... ya van a tener tiempo cuando sean adolescentes de vestirse con todas las calaveras que quieran!, no?

Y en base a esos estampados, compro colores lisos que combinen. Entonces cuando voy a preparar cada cobertor, corto de todas las telas, las distintas partes que necesito para armarlo, (las solapitas por un lado, la base del cobertor entera por otro, las tiras que cubren los elásticos por otro, etc), y luego, como un rompecabezas, me fijo que parte queda mejor con cuál, siempre tratando de no repetir, así todos son distintos y únicos.

Luego, coso todo, pongo elásticos, botones, broches. Y pruebo todo, los broches, y los elásticos fruncidos, o estirados.

Bueno, ahora ya saben cómo hago los cobertores, la próxima vez que vean a una mamá cambiando el pañal a su bebe, fíjense, tal vez esté usando uno de mis cobertores, y puedan ver que combinación hice en esa oportunidad!

Pañales ajustados de algodón - Diferentes estampados

Estos son algunos de los pañales de algodón que terminé en estos días.
Son básicamente iguales a los anteriores, salvo por un detalle: tienen las aletas mas cortas. Lo cual permitió poner un sólo broche en ellas (en lugar de 3 que ponía antes) y hacer más sencillo el ajuste, y más rápido para bebes ansiosos :)
Los nuevitos son los de la primer foto, y las fotos de abajo las subo también porque sigo teniendo también esas telas, pero aún no he sacado fotito.

O sea, hay fucsia, rosa con animalitos, verde y celeste con animalitos, y turquesa con ositos.
Pero todos con las aletas más cortas y cómodas.
¡Espero que los disfruten!

Hoy ya algunos encontraron hogar:
en la feria de Devoto se vendieron, en el puesto que estamos todos los fines de semana,;
y en la Feria La Maternal de Caballito, que estamos los 2° Domingos de cada mes, también.




miércoles, 24 de julio de 2013

Cobertores para pañales ajustados de Lana de Merino

Para impermeabilizar los pañales absorbentes ajustados ("fitted") podemos utilizar cobertores de PUL (poliuretano laminado) o de Lana de Merino.

La lana en forma de cobertor tipo bombachita, permite el uso de pañales de algodón
confeccionados de forma casera. Siendo por eso una opción muy económica. Es antibacterial, no
permite la formación de hongos, no retiene olores, no hace falta lavarla con cada uso. Se puede
lavar cada 4, o 6 semanas, manteniendo su impermeabilidad; mantiene y regula la temperatura
corporal, es fresca en verano y cálida en invierno, mantiene calentita la panza del bebé; es resistente
y duradera.
La lana es una fibra natural, de origen orgánico, las tintas son certificadas, no hay productos
químicos en contacto con la piel; proviene de una fuente natural renovable, y es biodegradable
luego de su uso; permite que la piel respire, previniendo la formación de sarpullidos y similares.
Los cobertores de lana son una opción muy cómoda para el bebé, sin elásticos ni broches, que c
alza como ropa interior; este cobertor es muy eficiente ya que no permite que la humedad pase al
exterior, es lo más indicado para utilizar por la noche. Aún si se satura de líquido, queda apenas
húmedo por fuera.




martes, 23 de julio de 2013

Pañal 100% Bambú

Nuestro pañal 100% Bambú, es una opción muy absorbente pensada especialmente para pieles sensibles o bebes que se irritan fácilmente.
Es ideal para utilizar por las noches, debido a su gran capacidad de absorción y a su respirabilidad.
Este pañal puede usarse sólo, o combinarse con un cobertor de Lana de Merino, o de PUL.

Es Unitalla, por lo tanto se puede usar desde que el bebe nace hasta que deja los pañales.